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Artículos
para elegir Paginas web en Toluca y Metepec

Si
aún no se decide, o si desea aprender sobre el tema o por
curiosidad
Testimonios
reales sobre situaciones diarias a las que nos enfrentamos y como
nos facilitaría tener una página web.
Internet es lo
de hoy!
Probablemente esto del Internet le
parezca nuevo, estoy hablando de unos 5 años para acá?,
pero no, es un poco más viejo, el concepto original para
el que fue ideado era meramente científico y cultural;
al igual que la radio y la televisión -finalmente- este
ya ha cedido al campo de la mercadotecnia.
Hay una frase muy popular con la
que estoy particularmente de acuerdo, "quien no enseña
no vende", le sorprendería saber que Internet tiene
más impacto que un comercial en radio o un comercial de
t.v., ¿por qué?, bueno porque en Internet usted
puede conjugar los beneficios anteriores, porque puede mostrar
con voz, texto, imágenes y video lo que Ud. vende.
A Internet entran estudiantes, amas
de casa, ejecutivos, comerciantes, científicos, profesionistas,
etc., el por qué entran se divide en checar su correo,
a bajar música, chatear, a checar alguna información,
ver su estado de cuenta de varios servicios, a ver galería
de fotos o simplemente para pasar el tiempo.
Esta razón de pasar el tiempo
navegando en Internet origina que las empresas y negocios volteen
hacia Internet, metiendo publicidad a sus productos, anunciándose
en todas las páginas posibles para atraer a un número
elevado de visitantes a lo que usted les puede ofertar.
Es por eso que el Internet se ha
vuelto tan popular, conoce gente con las mismas aficiones y siempre
recuerda un buen sitio en Internet; ya que buscan llenar esos
espacios vacíos que la vida cotidiana no se los da.
Bueno y todo esto a qué va?,
pues a que las empresas saben que el mundo se está moviendo
por Internet y si su negocio está en Internet el mundo
se moverá hacia Ud.
¿Por qué
estar en Internet?
Lo primero que debe hacer es ser
franco consigo mismo, vea su negocio como está actualmente,
probablemente las ventas no vayan bien o todo está normal,
y siempre tiene sus épocas buenas y malas. Sabe de antemano
que la publicidad es buena aliada para hacerle llegar clientes
potenciales, pero desgraciadamente ésta es muy cara. Y
siempre termina eligiendo la opción más barata que
le de mayor cantidad de publicidad.
No importa cual sea su giro, sólo
imagine lo más atractivo que pudiera ofrecer a sus clientes;
ha visto que su competidor ya está en Internet? -era de
esperarse-, quizá él no esté vendiendo más
de lo que solía hacerlo; pero ha logrado una cosa importante,
ya está en Internet, clientes potenciales ya han puesto
los ojos en él; tal vez en eso momento no requieren de
sus servicios, pero ya saben de su existencia.
Qué es lo que debe hacer Ud.?
algo muy simple, entre a la carrera ahora que hay pocos corredores
que le permitan llegar a la meta, no lo intente cuando esto se
haya vuelto un maratón. Este es el momento.
¿Aún no se decide?
Hay varias formas de contacto que
tiene Ud. con sus clientes, la más tradicional y la más
importante es en persona, aún cuando usted sepa como vender
y las recomendaciones que han hecho sobre su negocio, no sabe
cómo darle todas las opciones de forma verbal o con ayuda
de trípticos, folletos o catálogos, o con lo que
acostumbre mostrar sus productos y servicios.
Al cliente hay que darle seguridad,
comfort al tratar de venderlo, no hay que inundarlo con información
que quizá él no esté buscando. Una vez que
el cliente dice que es lo que quiere, usted reduce su universo
de productos y servicios a lo que él necesita.
El otro medio es a través
de teléfono, donde le cuestionan sobre un producto o servicio
que en lo sucesivo llamaremos PS; indagan por el costo y su dirección,
esto es algo más directo para la venta, ya que el cliente
sabe lo que busca; aunque es un poco impersonal.
Otro medio es a través del
e-mail, donde siendo sinceros son pocos los que cuestionan sobre
sus PS, las preguntas con cortas y muchas veces no expresan lo
que realmente quieren, recuerde que no todos tienen la facilidad
de expresarse por escrito.
El cuarto punto se refiere a través
del Internet, para lo cual citaré un pequeño relato.
Era sábado por la mañana
cuando Juan se dirigía a su negocio de productos esotéricos,
hacía ya 2 meses que se había anunciado en la sección
amarilla y había optado por un anuncio de media página.
Los clientes siempre buscan anuncios grandes, a los pequeños
no les hacen caso, -pensó él-.
A su tienda a pesar que no estaba
en los primeros cuadros donde circulaba mucha gente, siempre entraban
curiosos a ver que veían,
Buenos días, estamos para servirles, pregunten sin compromiso.
Era una de sus clásicas muletillas para hacer sentir bien
al cliente; había optado por colocar precios para que el
cliente no preguntara y se sintiera con confianza de observar
y en su caso tocar algunos productos.
El teléfono sonó detrás
del mostrador donde tenía bien ubicada su caja registradora
y una libreta donde anotaba lo que vendía.
- Esotérica Juan, buenos días, le atiende Juan,
en que puedo ayudarle? -dijo con voz amable
- Gracias buenos días, disculpe quisiera saber si venden
refractores de luz, de esos que se cuelgan en las puertas... preguntaba
una señora.
- Si claro, tenemos en forma de bolita, de hexágono, triángulo,
de ...
La señora no lo dejo terminar la frase
- Qué precio tienen
Siempre preguntaban sobre el precio, lo que Juan siempre tenía
una respuesta para ello
- Hay de diferentes precios, y le dio del más barato al
más caro
Juan pensó que si la señora estuviera ahí
podría mostrarle los que tenía en su tienda; la
señora continuo la conversación
- A qué hora cierran?
- Hoy sábado a las 2
- ah!, y mañana abren?
- no, sólo de lunes a sábado
Se hizo un pequeño silencio, que fue interrumpido por la
potencial cliente
- Y dónde están ubicados
A lo que Juan trató de explicar con lujo de detalles donde
estaba su tienda, y como política suya preguntaba cómo
se había enterado de su tienda; por debajo del mostrador
hizo "chonguitos" para que dijera que de la sección
amarilla, pero recibió por respuesta que una de sus conocidas
había apuntado el teléfono de un volante que había
visto tirado en un camión.
La señora dijo que iría
por la semana y colgaron el teléfono.
Juan pensó, eso de la publicidad
hay que meterle con todo, ya pegó uno de mis volantes;
anteriormente se había mandado a hacer tarjetas de presentación,
se había inscrito a una revista local de aparición
mensual, volantes, la sección amarilla y había rotulado
afuera de su tienda su razón social y su teléfono.
En eso se acercó un joven
llevando en sus manos el mismo refractor por el que la señora
había preguntado, e indagó para que servía
Juan le explicó que refractaba la luz al colgarlo desde
el marco de la puerta y que con la luz solar hacía que
se esparciera por la habitación; no quedando contento el
joven dijo que objeto y que quería saber más acerca
de las vibras.
Juan estaba a punto de contestarle
cuando sonó nuevamente el teléfono, era la misma
señora que había llamado anteriormente diciéndole
que tenía una lista de productos y que estaba cotizando
en las tiendas esotéricas de su ciudad.
Juan no supo como resolver ese dilema,
la información la tenía pero debía dedicar
tiempo a cada cliente y explicarles, por lo que optó por
invitarla a que pasará entre semana con su lista y con
gusto le haría la cotización.
Al colgar el joven había perdido
interés en el refractor de luz y se dirigió a ver
otros objetos. Los miró con cautela para después
desaparecer por la salida de la tienda.
Juan pensó, debí poner
lista de precios en mis volantes y un croquis; así como
debo tener la información de mis productos para comentarla
con mis clientes. Ya que había bajado mucha información
de productos esotéricos precisamente de Internet.
Al cuarto para las 2, Juan había vendido lo habitual, pero
le preocupaba que los clientes no llegaran o llamaran más.
Absorto estaba en sus pensamientos, cuando entró a su tienda
una joven con una revista donde él se anunciaba, se presentó
y le dijo que era una diseñadora de páginas web
independiente que le ofrecía hacerle su página web.
Juan sonrió como burlándose
de la joven cuestionando cómo una página web le
podría ayudar.
Lo que Juan no comprendía es que por mucho espacio que
compre en la sección amarilla, a veces eso no es el medio
de contacto, le había dado resultado lo de los volantes,
pero no había colocado la suficiente información,
y ahora daba resultado la revista local, pero para que le vendieran
a él.
Juan comentó lo sucedido ese
día y la respuesta fue: Mire Juan, la sección amarilla
por algo es la sección amarilla y bien dice su slogan funciona
... y funciona muy bien. Los volantes, la revista, el radio, la
t.v. y toda clase de publicidad está perfecta, pero considere
que nunca podrá colocar todo lo que quiere en un espacio
limitado tanto en papel como en tiempo.
Si usted hubiera tenido una página
web, hubiera referido a la señora a su página, ahora
bien, en su volante pudo anexar su dirección de su página,
y ahí la señora sin importar si cerraba a las dos,
o no abre los domingos, ella hubiera visto los catálogos
de sus productos, con una pequeña descripción, su
precio, y hubiera encontrado su croquis y quizá hubiera
hecho el encargo a través de su página.
Con respecto a las personas que estaban
en su tienda, les hubiera dado una tarjeta que incluyera su página
web, donde podrían entrar a las secciones que tiene, con
artículos que les mostrará las características
de sus productos; a veces al cliente no le gusta preguntar mucho,
pero si usted les da privacidad para ver todo lo que usted tiene,
ellos quedarán atrapados con su página. Y sabrán
que es lo que buscan.
Juan dijo que lo pensaría
y que el le llamaría, a lo cual la joven alargó
una tarjeta que incluía su página web y su correo
electrónico; Juan despidió a la joven agradeciendo
su tiempo y se encaminó a su auto, pensó en descansar
esa tarde viendo futbol por t.v. A seis cuadras observó
una tienda esotérica -la competencia, pensó él-,
y se sorprendió al ver que tenía rotulado una página
en Internet.
La competencia ya se le había
adelantado...
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